viernes, 2 de enero de 2026 23:00
Un equipo de científicos israelíes realizó un descubrimiento que podría marcar un antes y un después en el tratamiento de infecciones bacterianas. Investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén identificaron que algunas bacterias poseen más de una estrategia para sobrevivir a los antibióticos, lo que ayuda a explicar por qué ciertas infecciones reaparecen incluso después de completar un tratamiento.
Según detalló la institución en un comunicado, comprender estos mecanismos de supervivencia abre la puerta al desarrollo de terapias más efectivas, capaces de eliminar por completo a las bacterias responsables de diversas enfermedades.
Los antibióticos están diseñados para destruir bacterias dañinas, pero en muchos casos una pequeña población logra sobrevivir, dando lugar a infecciones persistentes o recurrentes. Este fenómeno afecta a patologías frecuentes como las infecciones del tracto urinario y las infecciones asociadas a implantes médicos.
Durante décadas, los científicos sostuvieron que las bacterias que sobrevivían lo hacían entrando en un estado de latencia o “sueño”, lo que las volvía menos vulnerables a los antibióticos que atacan a las bacterias en crecimiento. Sin embargo, el nuevo estudio, publicado en la revista científica Science Advances, demostró que esta explicación es incompleta.
Los investigadores identificaron dos estrategias de supervivencia distintas. En la primera, las bacterias reducen deliberadamente su actividad y entran en un estado de reposo protegido, lo que les permite resistir la acción de los antibióticos. En la segunda, las bacterias sobreviven en un estado dañado y desorganizado: no están inactivas ni protegidas, sino que presentan fallas en sus sistemas internos, especialmente en la membrana externa que mantiene unida a la célula.
Este hallazgo permite comprender por qué investigaciones anteriores arrojaban resultados contradictorios, ya que los científicos estaban observando, sin saberlo, distintos tipos de bacterias supervivientes.
Según los autores del estudio, este conocimiento podría tener un impacto directo en la práctica médica. Los profesionales de la salud podrían aplicar estrategias terapéuticas diferenciadas, utilizando un tipo de tratamiento para atacar bacterias latentes y otro para eliminar las bacterias dañadas. De esta manera, las futuras terapias podrían ser más precisas, reducir las recaídas y mejorar el tratamiento de infecciones a nivel global.
