Durante su recorrido por la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio Casavalle de Montevideo, el Sumo Pontífice llamó a «trabajar unidos» a la Iglesia, la sociedad civil y el Estado.
El papa León XIV visitó este sábado la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en el barrio Casavalle, al norte de Montevideo, Uruguay, y pronunció un discurso en el que pidió terminar con la exclusión social y «trabajar todos unidos».
Durante su recorrido por el barrio, considerado uno de los más humildes de Uruguay, el Santo Padre visitó distintas viviendas y dialogó con vecinos de la comunidad. En el lugar se proyectó un video sobre el trabajo que realiza la Iglesia en Casavalle y se escucharon testimonios de residentes sobre experiencias de vida y el apoyo recibido de la Iglesia.
El pontífice estuvo acompañado por Daniel Sturla, arzobispo de Montevideo, y por el séquito papal.
Al pronunciar su discurso, León XIV agradeció a quienes compartieron sus testimonios, que «abrieron sus corazones para compartir con nosotros el triunfo de la vida, la fe y la esperanza». También se refirió al proyecto de viviendas en Casavalle: «Me alegra haber podido contribuir a estas iniciativas. Que estas viviendas sean un verdadero hogar en donde puedan crecer en dignidad, paz y esperanza, sintiendo siempre la cercanía y el amor de Dios».
En otro tramo de su exposición, el Papa compartió la parábola del buen samaritano y afirmó: «No se puede pasar de largo cuando sabemos que hay niños en Uruguay que no van a la escuela por miedo a no volver. Un niño no debería irse a dormir sin comer, ni debería renunciar a recibir una educación y un futuro digno debido a la inseguridad que reina en las calles. No podemos callar nuestra conciencia cuando constatamos que una madre no tiene los medios para alimentar a sus hijos. No podemos ignorar que en nuestro entorno hay mucha gente que sufre estar sola y es vulnerable».
Asimismo, el Sumo Pontífice dirigió un pedido a los distintos niveles de la dirigencia del país: «Tenemos que trabajar unidos: la Iglesia, la comunidad civil y el Estado. Hay que despertar de nuestras inercias y abogar por el bien común».
Sobre el final de su discurso, recordó al papa Francisco y una frase suya: «La inclusión o exclusión de las personas que sufren define todos sus proyectos económicos, políticos, sociales y religiosos». Y concluyó: «Hay que seguir apostando por la cercanía caritativa del buen samaritano, que no fue indiferente ante la desgracia ajena. Unamos nuestros esfuerzos y respondamos con generosidad a la llamada de edificar juntos una patria de hermanos».
La visita a Uruguay culminará el domingo 8 de noviembre con una misa central a las 10:30 en la Plaza Asamblea de la ciudad de Florida, frente al santuario nacional de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona del Uruguay. Concluida esa ceremonia y tras la despedida oficial en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, prevista para las 15:10, el Sumo Pontífice emprenderá el vuelo directo hacia el Aeropuerto Internacional Jorge Newbery de Buenos Aires a las 15:30, dando inicio formal a su estadía en la Argentina.
