El piloto Oliver Solberg tenía asegurado el campeonato del WRC, pero una salida del camino en la última Power Stage entregó el título a Elfyn Evans y Scott Martin.
El Campeonato Mundial de Rally (WRC) definió su título en la última Power Stage con un resultado inesperado. Oliver Solberg, que lideraba la competencia y estaba a unos 500 metros de completar el tramo que lo consagraría campeón, perdió el control de su Toyota y sufrió una salida del camino. El incidente ocurrió a metros de la meta y modificó el resultado final en cuestión de segundos.
De esta manera, el título quedó en manos de Elfyn Evans y Scott Martin, quienes se consagraron campeones del mundo. La transmisión captó el momento en que los integrantes del equipo de Solberg reaccionaron al observar lo sucedido en las pantallas.
Entre ellos se encontraba Steffan Williams, ingeniero de Solberg, quien pasó de seguir concentrado la actuación de su piloto a llevarse las manos a la cabeza. A su alrededor, otros miembros del equipo también expresaron gestos de incredulidad.
Durante gran parte del día, Solberg había mantenido el título al alcance de la mano. La diferencia se reducía a completar correctamente los últimos kilómetros. Sin embargo, la salida del camino en el momento menos esperado transformó el escenario y convirtió lo que parecía una celebración asegurada en una frustración para el piloto y su equipo.
