El arquero de la selección inglesa reconoció por escrito una infracción de tránsito ocurrida en abril en Knutsford. La audiencia para presentar circunstancias atenuantes se realizará el 7 de diciembre en el Tribunal de Magistrados de Chester.
El arquero titular de la selección inglesa, Jordan Pickford, admitió haber manejado de modo imprudente y casi provocar un choque con su auto de lujo en la localidad británica de Knutsford. El futbolista reconoció la infracción por escrito ante la Justicia inglesa, por el hecho ocurrido en abril de este año.
El conflicto con los oficiales locales comenzó cuando un agente de la Policía de Cheshire vio una camioneta Lamborghini Urus azul con matrícula personalizada, valuada en aproximadamente 200.000 libras, ignorando las sendas peatonales en el cruce de las calles Princess Street y Toft Road.
Al llevar a cabo esta maniobra, el auto que manejaba Pickford (que jugó el partido de semifinal contra Argentina en el último mundial) obligó a dos conductores a frenar bruscamente para evitar un choque. Al ver lo ocurrido, el agente activó las luces y la sirena e inició una persecución a 80 kilómetros por hora en un tramo donde el límite máximo era de 48 kilómetros por hora.
Poco después, el deportista detuvo el auto a un costado de la calle y le emitieron una orden por su infracción, según informó el medio especializado One Football.
Meses más tarde, el futbolista asumió su responsabilidad por escrito mediante el procedimiento de “magistrado único” —sistema legal utilizado en Inglaterra y Gales para resolver delitos menores que no conllevan penas de cárcel, sin necesidad de celebrar un juicio público en un tribunal—.
Allí también indicó al Tribunal de Magistrados de Warrington que desea comparecer para presentar circunstancias atenuantes. Esa audiencia se aplazó para el 7 de diciembre en el Tribunal de Magistrados de Chester.
Conflicto judicial previo
En febrero de 2022, el deportista ya estuvo envuelto en un escándalo a partir de un episodio ocurrido dentro del pub Beggar’s Bridge, ubicado en South Tyneside, cerca de la ciudad de Sunderland (donde jugaba en ese entonces).
En esa oportunidad, una persona se burló de su cuerpo al gritarle “brazos cortos”, una frase habitual entre las hinchadas rivales de la Premier League. El comentario provocó un enfrentamiento físico entre dos grupos.
“Fue ni bien entraron, no tuvieron tiempo de tomar nada y a un chico le rompieron la nariz. A Pickford no lo golpearon en ningún momento. Él se fue del bar apenas empezó la pelea y todo su grupo se fue en un colectivo antes de que llegara la policía”, declaró uno de los testigos de la pelea sobre lo ocurrido.
La policía local inició entonces una investigación sobre el hecho, aunque el futbolista se retiró del lugar junto a sus amigos antes de que llegaran los agentes de policía.
