La NOAA estima más de un 90% de probabilidad de un evento muy fuerte y un 75% de que alcance niveles históricos entre octubre y diciembre. El Gobierno nacional activó el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027.
El fenómeno de El Niño se encuentra en una etapa de fortalecimiento y las proyecciones internacionales anticipan un episodio de gran intensidad hacia los últimos meses de 2026. La NOAA estima más de un 90% de probabilidad de que se registre un evento muy fuerte, mientras que para el período octubre-diciembre existe un 75% de probabilidad de que alcance niveles considerados históricos desde 1950.
El fenómeno se origina por un calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, capaz de modificar los patrones de circulación atmosférica y alterar las precipitaciones en distintas regiones del planeta. En Argentina, durante la fase cálida del ENOS, aumenta especialmente la probabilidad de lluvias superiores a lo normal en el Litoral.
¿Cuándo alcanzaría su mayor intensidad?
De acuerdo con las proyecciones de la NOAA, El Niño continuaría fortaleciéndose durante los próximos meses, con su período de mayor intensidad previsto hacia fines de 2026. Para octubre-diciembre, el organismo calcula un 75% de posibilidades de que el RONI —Relative Oceanic Niño Index— supere el umbral asociado a los eventos más fuertes registrados desde 1950.
El RONI permite medir la intensidad de El Niño y La Niña teniendo en cuenta las anomalías de temperatura del Pacífico ecuatorial. La NOAA utiliza este indicador para establecer las probabilidades y categorías de intensidad del fenómeno.
Según el análisis citado por Meteored, la intensidad máxima de este episodio podría ubicarse cerca de los 2,7 °C por encima de lo normal en el Pacífico, una cifra que, de confirmarse, superaría los registros máximos de los episodios de 1982-1983 y 1997-1998.
Sin embargo, la intensidad del fenómeno en el océano no permite determinar por sí sola la magnitud de sus efectos sobre el territorio argentino. La respuesta dependerá también de cómo se configure la circulación atmosférica y de la persistencia de las lluvias sobre las principales cuencas.
Argentina se prepara para un escenario de mayores precipitaciones
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ya trabaja junto con organismos nacionales y provincias en la preparación ante los posibles impactos del ENOS 2026-2027.
Durante la fase cálida de El Niño, el SMN señala que aumenta la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal en el Litoral, además de una mayor frecuencia de episodios de lluvias intensas.
Frente a este escenario, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan de Coordinación Federal ENOS 2026-2027, aprobado mediante la Resolución 559/2026. El programa establece mecanismos de articulación entre Nación, provincias y municipios para fortalecer la prevención y la respuesta ante posibles emergencias.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE) lleva adelante esta coordinación, mientras distintos organismos nacionales trabajan en la planificación de sus capacidades operativas. Entre ellos se encuentran el SMN, Vialidad Nacional, el Instituto Nacional del Agua, las fuerzas de seguridad y las Fuerzas Armadas.
¿Qué puede pasar con las lluvias?
Las proyecciones meteorológicas citadas en el informe de Meteored anticipan que durante octubre y noviembre los mayores excesos de precipitaciones podrían concentrarse en sectores del noreste argentino, especialmente Corrientes, Misiones, Formosa y Chaco.
También podrían registrarse lluvias por encima de lo habitual en sectores de Entre Ríos, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.
Hacia diciembre, el área con posibles excesos de precipitación podría ampliarse considerablemente. Esto podría incrementar la atención sobre las localidades ubicadas en las zonas ribereñas de la Cuenca del Plata, particularmente ante eventuales crecidas de los principales ríos.
La situación podría prolongarse durante el verano. De acuerdo con el análisis citado, en enero y febrero continuarían los excesos de precipitaciones en sectores del norte del Litoral, Cuyo, La Pampa, la región pampeana y el norte y oeste bonaerense.
En las áreas rurales, la acumulación de agua en el suelo podría aumentar el riesgo de anegamientos, especialmente en terrenos bajos.
Tres escenarios posibles para los próximos meses
Uno de los puntos centrales del análisis es que todavía no puede determinarse exactamente cómo responderán los principales sistemas hídricos del país.
La evolución dependerá, entre otros factores, de la cantidad y persistencia de las lluvias que se registren sobre las cuencas de los ríos Paraná y Paraguay.
Por eso, el informe plantea tres escenarios posibles.
El primero contempla un El Niño muy intenso en el Pacífico, pero sin una configuración atmosférica que favorezca lluvias persistentes sobre la cuenca del Paraná. En ese caso, la intensidad del fenómeno oceánico no necesariamente se traduciría en una inundación de características históricas.
El segundo escenario plantea un comportamiento similar al observado durante 1997-1998, con precipitaciones superiores a lo normal y crecidas importantes durante la temporada cálida.
El tercer escenario combina un El Niño excepcionalmente intenso con condiciones atmosféricas favorables para lluvias persistentes sobre las cuencas del Paraná y Paraguay. De concretarse esa combinación, podría producirse una crecida prolongada y de mayor magnitud.
La prevención será clave
Las autoridades nacionales ya comenzaron a reforzar las tareas de preparación. La AFE viene realizando encuentros con provincias y municipios para coordinar protocolos y capacidades de respuesta frente a distintos escenarios asociados al fenómeno.
El objetivo es anticiparse a posibles emergencias, fortalecer los sistemas de alerta y mejorar la coordinación entre los organismos que deberán intervenir ante eventuales inundaciones, tormentas o crecidas.
El SMN, por su parte, remarcó la importancia de contar con información meteorológica y sistemas de alerta que permitan anticipar fenómenos de alto impacto, como tormentas severas, granizo, ráfagas intensas y lluvias abundantes en pocas horas.
Aunque las proyecciones actuales muestran un El Niño excepcionalmente intenso, todavía existe incertidumbre sobre la magnitud concreta de sus efectos en cada región de Argentina. Por eso, el seguimiento de los pronósticos y las medidas de prevención serán determinantes durante los próximos meses.
