El entrenador Ricardo Gareca, de 68 años, analizó el fútbol argentino y criticó la centralidad de los cinco grandes en los medios. En una entrevista con Clarín, se refirió a su rol como comentarista del Mundial, la actualidad local y sus proyectos.
Ricardo Gareca, entrenador de fútbol de 68 años, brindó una entrevista al diario Clarín en la que se refirió a diversos temas, entre ellos la cobertura periodística de los clubes denominados «cinco grandes».
«El periodismo que sigue hablando de los cinco grandes es viejo, es arcaico, se queda con algo que pasó en la década del 30. Ya está, hay que actualizarse. Tiene que haber más lugar para otros equipos. Es lógico que Boca y River estén por arriba del resto. Pero hoy, Vélez, Estudiantes, si querés Huracán, los rosarinos, los cordobeses, los tucumanos, no son menos que Independiente, Racing y San Lorenzo. Darles más espacios es una manera de jerarquizar el fútbol argentino», declaró Gareca.
El entrenador, que dirigió a las selecciones de Perú y Chile, y ganó seis títulos como director técnico, comentó el Mundial para la televisión peruana en un programa de streaming llamado «La sustancia de Gareca». Sobre su experiencia, afirmó: «Me fue bien, fue algo nuevo para mí. Después de tantos años en Perú, siempre vuelvo y esta vez me propusieron hacer un streaming entrevistando a excompañeros o exdirigidos y comentando un poco el Mundial».
Consultado sobre el análisis del último Mundial, Gareca sostuvo: «Fue apasionante, hubo mucha diferencia entre algunos equipos, en especial los que siempre fueron protagonistas. No hubo una sorpresa táctica. Sí vi situaciones de transiciones rápidas, los equipos pasaban la línea de la pelota, defendían en un bloque, a veces en una zona pasiva, no en una zona activa. Lo que pasa es que técnicamente son jugadores muy buenos y futbolísticamente hubo partidos atractivos, con una figura preponderante que fue Messi».
Respecto a su emoción tras el partido de Argentina contra Inglaterra, relató: «En mi programa, para mí se terminó el Mundial con Inglaterra. Argentina venía de dar vuelta tantos partidos y justo ese fue el encuentro ideal para todos, para la selección también, tan emocionante que lo di por terminado. Después le tocaba a una España que si algo tenía era que te sacaba la pelota, te hacía correr, y para Argentina, con el desgaste físico que tuvo y los problemas que arrastraba, fue la peor selección que le podía tocar en una final del mundo. Tras el 2-1 a Inglaterra me emocioné bastante y no podía seguir».
Sobre la dimensión de Messi y su situación personal, Gareca expresó: «A él le pasaban cosas, sin lugar a dudas el tema del padre. Él sabía, la familia sabía el final de toda esta historia. Deduzco yo, haciendo un análisis de la situación que le tocó vivir, con la posibilidad de estar en los mejores lugares del mundo por la enfermedad del padre, que era un cuadro irreversible. Por ahí eligió Rosario como el lugar para terminar todo. Eso lo sabía toda la familia, entonces le habrá tocado afrontar el Mundial sabiendo que el padre por ahí no tenía demasiado tiempo, dejando todo en cada partido».
En cuanto al Mundial con 48 participantes, opinó: «Eso van a tener que revisarlo, porque llegó un momento en que hubo mucha diferencia. Desde un punto de vista fue emocionante, para los que lograron ver a su propia selección participar, tiene un matiz interesante para los países a los que les cuesta estar en un mundial. Pero desde el punto de vista futbolístico, hubo selecciones de las que esperaba más».
Acerca del fútbol argentino con 30 equipos, analizó: «Si bien hay planteles con una marcada diferencia con el resto, en el momento de ejecutar y de estar en la cancha no se nota tanto, pareciera que hay paridad. Mientras hay competencias internacionales, por la cantidad de partidos, tal vez los planteles numerosos no marcan tanto esa diferencia, pero en la definición del campeonato sí. A nivel local es un campeonato apasionante como siempre; a diferencia del mundial donde no iba a haber un campeón nuevo, en el fútbol argentino todos los años sale un campeón nuevo. Pero nadie compite fuerte a nivel internacional».
Sobre la distancia entre el fútbol europeo y sudamericano, afirmó: «Lo preocupante de todo es la distancia que ha tomado Europa respecto al nivel competitivo de los clubes de Sudamérica, cosa que antes no ocurría. Antes vos tenías a Independiente, Boca o Vélez que le disputaban y le ganaban a cualquiera en Europa. Hoy en día es imposible pensar y analizar una posible final entre un equipo europeo y uno argentino, algo que se vio reflejado en el último Mundial de Clubes. Se han tomado medidas que no han favorecido al fútbol sudamericano; si bien Brasil tiene diferencia con Argentina en las competencias regionales, sufre la misma dificultad con los europeos».
Al ser consultado sobre qué medidas no resultaron, señaló: «Han cambiado las normas y se llevan a los jugadores a temprana edad; los pierden. Mi papá una vez fue a pedir el pase en Boca y antes no te lo daban así nomás. Para firmar un contrato profesional tenías que ser mayor de 21 años o jugar una determinada cantidad de partidos en Primera. Hoy en día los clubes están obligados a hacerles contratos a los 15 o 16 años, sin saber si van a triunfar en Primera. Les sacan los jugadores y eso le quita competitividad a los equipos, que ya no pueden sostener ni siquiera un año o dos a un pibe que se asoma porque enseguida lo venden. Las normas no favorecen a las instituciones sudamericanas».
En relación con Vélez, club donde se formó y fue campeón, comentó: «Cuando Vélez salió campeón de América y del mundo pudo sostener a los grandes, como Chilavert, Basualdo, y a los pibes como Turu Flores, Bassedas, el Turco Asad y a todos los pibes al menos un par de años. Ahora no, necesita vender. River, con mayor retención de figuras, hubiese hecho otra Copa Libertadores con jugadores desequilibrantes como Franco Mastantuono, que al final casi no jugó en el Real Madrid y se terminó yendo a Fiorentina. No digo que no puedan venderlos, sino que puede haber acuerdos para que la evolución la hagan acá y los equipos argentinos se fortalezcan con sus figuras».
Sobre los equipos que están jugando el torneo actual, dijo: «Los mendocinos parecen estar bien, hay que ver si sostienen el rendimiento en el tramo de finales. River se puede volver a posicionar, con los últimos refuerzos. Boca, con Arruabarrena y los chicos que aparecieron, ha ganado fuerza. Después hay sorpresas como Sarmiento, que se acomodó con Facundo Sava, y Estudiantes, que está peleando en varios frentes. Hay equipos muy competitivos».
Consultado sobre si coincide en que Vélez está mostrando un gran nivel, respondió: «Sí, este Vélez viene jugando grandes partidos desde hace tiempo. Para mí el mejor es Vélez, porque viene sosteniendo una regularidad con Guillermo en el tiempo a pesar de las transferencias, y siguen apareciendo chicos. Habrá que ver si en los tramos finales, la inexperiencia o la cantidad de juveniles los perjudica, porque los chicos son importantes, pero en gran cantidad hay que ver si se puede sostener».
Finalmente, sobre su presente, afirmó: «Me encuentro con ganas de poder trabajar. Estoy a la espera de ver si me sale algo acá en Argentina para volver a insertarme en esta rueda del fútbol local, ya que estuve muchos años afuera. De no ser así, evaluaré la posibilidad de irme al exterior nuevamente. Estoy abierto a continuar la carrera de técnico; el streaming y el comentario me agradaron, pero no es lo que estoy priorizando».
