El cantante y productor estadounidense Lionel Richie afirmó en una entrevista publicada por Rolling Stone en 2020 que el dinero, el poder y la fama amplifican los rasgos de la personalidad y que muchas personas no sobreviven al descubrimiento de su propia identidad. También relató que la pausa de cinco años que hizo en su carrera en 1987, para acompañar a su padre enfermo, le salvó la vida.
El cantante y productor estadounidense Lionel Richie se refirió a los efectos de la fama, el dinero y el poder en una entrevista publicada por la revista Rolling Stone en 2020. El intérprete de “All Night Long” sostuvo que estos factores no transforman a las personas, sino que amplifican sus características preexistentes.
“La mala noticia es que el dinero, el poder y la fama solo te magnifican; no te cambian”, declaró Richie. Para ilustrar su afirmación, agregó: “Si eres un poco gánster, vas a ser un gran gánster. Si eres un poco imbécil, vas a ser un gran imbécil. Si eres una buena persona, vas a ser una gran buena persona”.
El artista señaló que el aspecto más difícil del reconocimiento público surge cuando el éxito revela rasgos que antes permanecían ocultos. “Todos creen que te cambia, pero lo peor es que descubrirás quién eres. Y mucha gente descubre quién es y no sobrevive a sí misma”, afirmó.
Richie también se refirió al miedo que dijo sentir antes de actuar, pese a acumular más de 50 años de presentaciones. “Mi definición de un artista es que somos maníacos egocéntricos con complejos de inferioridad”, expresó. Según relató, incluso los elogios pueden generar dudas: “Si le dices a cualquier artista: ‘Hombre, lo destrozaste’, hay una pequeña voz dentro de ti que dice: ‘No lo sé. ¿Estás seguro? Yo no estoy seguro’”.
Para enfrentar esa inseguridad, mencionó una enseñanza de su padre sobre la valentía. “¿Cuál es la similitud entre un héroe y un cobarde?”, le preguntaba. La respuesta era que ambos sienten miedo, pero “uno dio un paso adelante y el otro dio un paso atrás”. Richie indicó que recurre a esa frase cuando cree que no podrá afrontar un desafío.
En 1987, Richie interrumpió su actividad durante cinco años para acompañar a su padre enfermo, quien falleció en 1990. “Creo que no saber que esa pausa en mi carrera se acercaba probablemente me salvó la vida”, aseguró. Hasta ese momento, su dinámica consistía en publicar un álbum y emprender una gira mundial. “El cohete volaba a la mayor velocidad que podía alcanzar en la vida”, describió. Al conocer el estado de salud de su padre, decidió detenerse.
Durante ese período atravesó la muerte de su padre, un divorcio y una cirugía de voz. La interrupción le permitió observar el ritmo de su trayectoria: “El hecho de haberme quedado quieto durante un minuto para asimilar dónde estaba probablemente me salvó la vida”.
Richie añadió que la fama resulta difícil de percibir mientras se está inmerso en ella. “Es inodora e insípida. No puedes verla. No puedes sentirla”, afirmó. Luego enumeró las ausencias acumuladas: “Me perdí 20 reuniones familiares. Me perdí 20 Navidades. Tengo 20 años de discos exitosos. Me perdí cumpleaños, bodas y funerales. No sabía que algunas personas habían muerto”.
El artista comentó que su principal regla de vida proviene de su padre: “La integridad lo es todo”. Richie recordó otra enseñanza: “Puede que no le agrades a la gente. Pero si te respetan, has ganado”. A esa máxima sumó tratar a los demás como quisiera ser tratado y mantener a la familia como centro.
