jueves, 20 agosto, 2026

Caso Loan: un testigo declaró que escuchó gritos de un niño el día de la desaparición

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En la audiencia de este jueves en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional, el chofer de ambulancia Abundio Escobar declaró que escuchó gritos de un niño en la zona rural de El Algarrobal el 13 de junio de 2024, día en que desapareció Loan Peña.

El juicio por Loan Peña continuó este jueves con una nueva audiencia en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional. Ante el Tribunal Federal prestó declaración el testigo Abundio Escobar, chofer de ambulancia, quien afirmó haber escuchado gritos de un niño en la zona rural de la desaparición. La declaración de Ramón Dupuy, prevista para esta jornada, fue reprogramada. Las partes se opusieron a que el testigo se presente por videoconferencia, como había sido autorizado por el tribunal.

Escobar declaró que el 13 de junio de 2024, alrededor de las 18.40, escuchó tres gritos de un niño. Vive en la zona rural de El Algarrobal, a aproximadamente un kilómetro del camino que va hacia la casa de la abuela del nene, Catalina Peña. Trabaja en el hospital de 9 de Julio.

Según su testimonio, alrededor de las 11.30 de la mañana de ese día vio la Ford Ranger de Carlos Pérez y Victoria Caillava dirigirse hacia la casa de la abuela Catalina. Cerca de las 14, la camioneta volvió a pasar. Además, contó que a las 7.30 de la mañana se cruzó con Antonio Benítez. “Normalmente, casi a diario, con Laudelina (Peña) iban a la casa de Catalina”, dijo.

“A la tarde, entre las 17 y las 17.15, escuché el sonido de un chico. Eran gritos desesperados, salí de mi casa y me puse a ver si venía alguien”, relató. Volvió a cruzarse con Benítez cerca de las 19.30, antes de entrar a buscar en el monte. “Él bajaba de una camioneta, yo estaba atrás, abrió una tranquera y corrió hacia el campo”, recordó. Al día siguiente recorrió a caballo la zona del eucaliptal de donde oyó los gritos. “Busqué hasta el mediodía”, contó.

Cuando la defensa le consultó sobre el tono y contenido de lo escuchado, Escobar sostuvo: “Fue el grito de una criatura, como si se le hubiera tapado la boca”. Explicó que el sonido le llegó de una distancia de 200 metros, “cortando derecho hacia el campo”.

El abogado Enzo Di Tella, defensor de Benítez, le marcó una contradicción en cuanto al horario de los gritos, respecto a su testimonio en la instrucción, donde mencionó que fue entre las 18 y las 19. El testigo admitió su confusión en la primera instancia y aclaró: “Fue más temprano, en ese horario (18-19) ya llegaron los policías y los bomberos. Los gritos fueron antes, era de día todavía”.

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