El grupo textil Will Der SA cesó operaciones en sus plantas de General Pacheco y Las Flores, provincia de Buenos Aires, y desvinculó a 120 trabajadores. La planta Rocotex, ubicada en el Parque Industrial El Pantanillo, Catamarca, continúa en funcionamiento.
El grupo textil Will Der SA cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores, en la provincia de Buenos Aires, y despidió a 120 trabajadores. La empresa mantiene en funcionamiento su fábrica de Rocotex en el Parque Industrial El Pantanillo, en Catamarca, inaugurada en 2023 con beneficios promocionales otorgados por la provincia al sector textil.
Las dos plantas que dejaron de operar confeccionaban indumentaria deportiva para marcas internacionales como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance, Macron y Ruge, entre otras.
Marcelo López Imizcoz fundó la empresa Will Der SA en 2006. Trabaja junto a su hijo Gonzalo López Imizcoz y cuenta con dos socios: Santiago Phelan, exentrenador de Los Pumas, y Armando Anasal. López Imizcoz también es dueño de la planta Der Will en Malvinas Argentinas, dedicada a la fabricación de medias.
En 2023, el grupo inauguró la planta Rocotex en el parque industrial El Pantanillo, Catamarca. Según declaraciones del empresario a medios catamarqueños en abril, la planta contaba con 70 empleados en Catamarca y 300 en Buenos Aires. Tras los despidos del viernes pasado, 30 trabajadores de Las Flores y 90 de General Pacheco, la dotación en Buenos Aires se redujo a un tercio.
El viernes pasado, los dueños se presentaron en la planta de Las Flores y comunicaron el cierre a sus 30 empleados. Por la tarde, en General Pacheco, informaron la decisión a los 90 trabajadores. Mirtha Ayala, costurera con cuatro años de antigüedad, declaró: «El viernes pasado a la mañana se presentaron los dueños a la planta de Las Flores y comunicaron a sus 30 empleados que la fábrica cerraba. A la tarde vinieron a la planta de General Pacheco y nos reunieron a todos, como 90 somos para decirnos que cerraban».
Santiago Phelan se dirigió a los trabajadores: «Como todos se imaginan, la situación llegó al límite; venimos peleándola, pero es un pésimo tiempo. Venimos tratando de luchar para conseguir laburo y darle continuidad a la fábrica, pero ya no da para más, cada vez estamos más embarrados y endeudados con más quilombos. Los planes de trabajo desaparecieron, fui a buscar empresas de minería, de otros rubros para hacer mamelucos, aunque sea, tapando agujeros que mostraban el poco trabajo que hay. Mucho de lo importado que está reemplazando a lo nacional y mucho de lo que no consumen las marcas y no hay reposición, todo eso nos mata. Empieza a haber pedidos pero para el año que viene enero, febrero y marzo; estamos en agosto y ahora no hay laburo».
Armando Anasal expresó: «No queremos que siga, porque yo no quiero endeudarme más, no voy a saber cómo afrontarlo. Toda mi vida pensé en ser industrial, pero la política tiene que ver, levanta y hace caer a la gente. Yo nunca me metí en política; en diciembre cumplo 50 años en este rubro, jamás me metí porque yo siempre creí que trabajando podía llegar a adelante. La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada».
Anasal agregó: «Piensen ustedes, los que pudieron votar a este gobierno, piensen a dónde los llevó. Con otros gobiernos todos sufrimos y nos peléabamos por otras cosas, pero teníamos plata en el bolsillo y teníamos para gastar y los domingos teníamos para comer un asado y salíamos de joda y pensábamos en las vacaciones. Si la mitad de la gente votó esta forma de vida, seguro que entre ustedes hay 50 que lo votaron, solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política».
Los empresarios informaron que no pueden comprometerse a pagar el 100% de las indemnizaciones y propusieron el pago del 50%. Las trabajadoras consideran que, si no se alcanza el total, deberán compensar el resto con máquinas. Ayala declaró: «Estamos angustiadas, el sindicato no nos acompañó, no sabemos qué hacer. No tenemos trabajo ni a dónde ir y sabemos que no será fácil volver a conseguir trabajo».
