El delegado de ATE, Javier Chayle, informó que el encuentro con funcionarios municipales terminó sin acuerdo y que el gremio mantiene el reclamo de aumento salarial del 30%.
El delegado de ATE, Javier Chayle, informó que la reunión mantenida con funcionarios del Ejecutivo municipal de Fray Mamerto Esquiú finalizó sin acuerdo, más de un mes después de que el gremio presentara un petitorio con ocho puntos que, según indicó, están siendo analizados.
El gremio reclama un aumento salarial del 30%, mientras que la comuna ofreció un incremento de entre el 20% y el 25%. Chayle señaló que la propuesta municipal se alinea con la pauta salarial de la provincia, que incluye una cláusula gatillo con un 4% adicional que no fue replicado de igual forma en el municipio.
El delegado indicó que la intendenta Alejandra Benavidez no participa personalmente de las reuniones, que se realizan con el secretario de Gobierno, Daniel Romero. Chayle sostuvo que el gremio busca no solo ser escuchado, sino que el Ejecutivo demuestre una preocupación real por la situación del empleado municipal.
Consultado por los montos, Chayle detalló que los empleados que recién ingresan cobran por debajo de los $700.000, mientras que quienes se encuentran en situación de precarización perciben cerca de $350.000. «Nos consideramos indigentes y no tan solo eso, sino que nos consideramos que no tenemos voz», afirmó, en referencia a la falta de respuestas concretas pese a los reclamos planteados en las reuniones.
La próxima reunión entre las partes se evalúa para antes del 20 de agosto.
El recibo controversial
El reclamo se da en medio de la polémica por el recibo de sueldo de junio de Benavidez, que había comenzado a circular días atrás y confirmó un salario bruto de $3.947.482,95, que tras los descuentos correspondientes se traduce en un haber neto de $3.168.698,77. La cifra coincidió con lo que semanas antes había denunciado ATE sobre el contraste entre los ingresos de la intendenta y el salario neto promedio de los trabajadores municipales.
