El exconcejal radical Fernando Navarro participó de una reunión de dirigentes nacionales de la UCR en la que se definió que el partido competirá en las elecciones presidenciales de 2027 con una alianza de sectores ajenos a los extremos políticos.
El exconcejal radical Fernando Navarro participó de una reunión de dirigentes nacionales de la Unión Cívica Radical (UCR) en la que se definió que el partido competirá en las elecciones presidenciales de 2027 con una alianza de sectores ajenos a los extremos políticos: «Ni izquierda, ni derecha. Ni la tobillera, ni el chaleco de fuerza», según explicó.
Del encuentro participaron, entre otros, Mario Negri, Ernesto Sanz, Ricardo Gil Lavedra, Suárez Lastra y Marcelo Stubrin, además del economista Alfonso Prat-Gay y otros economistas y politólogos que, sin ser radicales, según Navarro comparten el pensamiento del partido y buscan conformar una alianza fuerte que pueda llevarlos a la presidencia. Además, analizaron la situación económica del país.
Navarro sostuvo que la conclusión central del encuentro fue que la UCR debe conformar, de cara a 2027, una alianza con partidos que compartan sus valores y principios, sin acordar ni con la extrema izquierda ni con la extrema derecha. Aclaró que todavía no se habló de nombres de posibles candidatos, sino de principios, directrices y de límites claros para la futura alianza, además de un trabajo conjunto con sectores sociales y partidos políticos para una futura plataforma electoral de cara a los argentinos.
Autocrítica interna
Consultado sobre el papel de los dirigentes radicales en el debate legislativo reciente por la ley de extranjerización de tierras, Navarro apuntó a lo que definió como la falta de un criterio único entre los legisladores nacionales de la UCR: mientras unos senadores votan de una forma y otros de otra, sostuvo, la ciudadanía no logra identificar una posición clara del partido.
Consideró que esa dispersión convierte a la UCR en «un conglomerado de partidos provinciales» en lugar de un partido único nacional, y atribuyó parte del problema a gobernadores que negocian el voto de sus senadores en el Congreso para resolver cuestiones domésticas.
Como excepción, remarcó que el Comité Nacional había fijado con claridad una posición en contra de esa ley, que el Gobierno nacional terminó retirando del recinto por falta de apoyo legislativo suficiente.
A nivel provincial, Navarro indicó que la UCR está enfocada en la renovación de sus autoridades partidarias, con el 20 de septiembre como fecha límite para la presentación de candidatos. Precisó que se trata de una lista única, aunque los distintos sectores internos todavía deben consensuar entre ellos los nombres que conducirán al partido en la provincia. Dijo que, una vez resuelta esa discusión interna, el radicalismo provincial buscará acercarse a otros sectores sociales y partidos que compartan los valores y principios de la UCR.
Para finalizar afirmó que ni los valores y principios del Gobierno nacional ni los del peronismo que gobierna en la provincia representan a su espacio político.
Según relató Navarro, los economistas presentes en el encuentro coincidieron en que la Argentina «vive de prestado» y en que la economía nacional se sostiene por solo tres sectores: la agroindustria exportadora, Vaca Muerta y la minería, mientras el resto de la industria y el comercio atraviesan, en sus palabras, un desastre.
