El oficialismo convocó a una sesión para el jueves al mediodía con el objetivo de aprobar el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que modifica restricciones para la compra de tierras rurales por extranjeros. Además, el miércoles se reunirán comisiones para debatir el dictamen del Súper RIGI.
El oficialismo buscará aprobar el próximo jueves en el Senado la demorada Ley de Propiedad Privada y avanzar con el debate del Súper RIGI, dos proyectos considerados clave por la Casa Rosada para atraer inversiones.
La Libertad Avanza reactiva su agenda en agosto con un temario que incluye también los proyectos de Sociedades, Zonas Frías y Salud Mental, mientras aguarda que Diputados apruebe la reforma del Banco Central y la reforma de la ley de Inocencia Fiscal.
En la primera semana del mes, el oficialismo buscará aprobar en la sesión convocada para el jueves al mediodía el proyecto de Propiedad Privada, y avanzar en comisión con el debate sobre el Súper RIGI, que ya fue sancionado por la Cámara de Diputados.
La mesa política del Gobierno, que no se reunió la semana pasada, quiere aprobar en el Senado parte del paquete económico, la reforma electoral y la designación de jueces.
Por quinta vez, la bancada de La Libertad Avanza, que preside Patricia Bullrich, apuesta a sancionar la iniciativa denominada «inviolabilidad de la propiedad privada», que tiene como eje central la eliminación de las restricciones para que los empresarios extranjeros puedan comprar tierras rurales, otorgando un fuerte poder a las provincias para avalar o rechazar esas compras.
También busca despejar el camino para que en septiembre el Gobierno destrabe el debate sobre la reforma electoral, que está frenada porque los bloques dialoguistas se niegan a eliminar las PASO y solo aceptarían tratar una eventual suspensión para las presidenciales de 2027.
El Gobierno llegará al recinto tras cerrar filas entre Bullrich y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien no estaba de acuerdo con los cambios introducidos en la versión número 15 del proyecto.
Si bien confía en tener los votos para aprobar el proyecto, el miércoles 5 de agosto tendrá una reunión con los aliados para garantizar que no haya inconvenientes. Además, la vicepresidenta Victoria Villarruel no presidirá la sesión porque estará a cargo del Poder Ejecutivo, por lo que el desempate lo hará el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
La propuesta oficial mantiene que se prohíbe la compra de tierras por parte de Estados extranjeros y empresas con participación estatal extranjera, cualquiera sea su forma jurídica, salvo autorización de la provincia donde se encuentre el inmueble y del Poder Ejecutivo Nacional. La adquisición de inmuebles rurales en zonas de seguridad de frontera por extranjeros deberá contar con la autorización de la provincia y del Poder Ejecutivo Nacional.
Se elimina el artículo del silencio administrativo, por el cual, si no había pronunciamiento de la provincia o la Nación en un plazo de seis meses, la venta quedaba consagrada automáticamente.
El proyecto de Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI) se debatirá el miércoles a las 15:30 en el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General, a fin de avanzar con el dictamen.
En el oficialismo confían en contar con los votos necesarios para firmar el dictamen, gracias al respaldo de los bloques aliados que acompañaron el proyecto en la Cámara de Diputados. La intención es llevar la iniciativa al recinto antes de fin de mes y convertirla en ley.
El Súper RIGI es un instrumento concebido por el Ministerio de Economía con el objetivo de captar mega inversiones en industrias de frontera tecnológica a partir de exenciones impositivas y beneficios aduaneros y cambiarios. Alcanzará a proyectos vinculados a actividades que aún no existen en Argentina o que están en etapa de experimentación.
El oficialismo busca dinamizar sectores como la industrialización de minerales críticos (litio y uranio), biotecnología, producción de baterías, energías renovables (hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas y paneles solares), reactores nucleares pequeños y medianos, semiconductores e inteligencia artificial.
Para ingresar a los beneficios de este esquema se requiere un umbral mínimo de inversión de 1.000 millones de dólares, superando los 200 millones del RIGI original.
