Un cronista recuerda un avistamiento ocurrido durante el Festival del Bombo en Frías en 1968, y el testimonio del doctor Guido Jalil sobre un encuentro similar en la ruta hacia Pirquitas.
En 1968, mientras realizaba el servicio militar en el Regimiento de Infantería 14 Aero transportado en Córdoba y trabajaba como redactor y musicalizador en LW1 Radio Universidad de la Universidad Nacional de Córdoba, el autor visitó la casa familiar en Frías. Su madre Faride le obsequió una entrada para asistir al Festival del Bombo en el Club Central Córdoba, cuyo eslogan era “Frías Ciudad de la Amistad, Capital Nacional del Bombo”, acuñado por la poetisa y escritora Selva Yolanda Ramos, conocida como “La Pocha”.
Instalado en la fila 9 del predio, el autor tarareaba junto a los Cantores de Quilla Huasi la canción “Canción para Dormir a un Negrito”, del cantautor cubano Nicolás Guillén. Mientras el grupo interpretaba el tema, quienes estaban en las primeras filas cerca del escenario se dieron vuelta al escuchar alboroto, sillas caídas y gritos provenientes del fondo del campo. El campo tenía orientación oeste-este, con el escenario de espaldas a las Sierras de Ancasti. El público del fondo señalaba en esa dirección. El escenario ocultaba la causa del desorden. Luego, se observó una nave en forma de cigarro o habano que se desplazaba de noroeste a noreste. Al llegar a la altura de Frías, expulsó pequeños objetos luminosos circulares hacia los costados, que tomaron la velocidad de la nave nodriza, volaron en formación y se incorporaron nuevamente a ella. Los Cantores de Quilla Huasi dejaron de cantar y se dirigieron a los costados del escenario para observar el fenómeno.
En otra ocasión, el autor disertaba sobre el Fenómeno OVNI en el Hotel de Turismo de Catamarca, invitado por el Rotary Club Valle. Durante la proyección de diapositivas sobre avistamientos y formas de naves, se escuchó un grito que decía “Ese es”, “Eso es lo que vi”. Quien lo pronunció fue el doctor Guido Jalil, fundador del Sanatorio Pasteur y padre del actual gobernador de Catamarca. Jalil relató que en 1968 solía pasear en auto con su esposa para que el movimiento del vehículo durmiera a sus hijos. Mientras transitaban por la ruta hacia Pirquitas, el camino quedó fuertemente iluminado, el motor comenzó a fallar, las luces del auto se apagaban intermitentemente y sobre sus cabezas pasó una nave en forma de cigarro que lanzaba y recuperaba pequeños platillos volantes.
El investigador y ufólogo Fabio Serpa visitó Catamarca invitado por la Dirección General de Extensión Universitaria de la UNCa. En una disertación sobre el Fenómeno OVNI en el Salón Calchaquí, Serpa mencionó los resultados de su investigación en Frías, donde entrevistó a participantes del Festival del Bombo y testigos presenciales del fenómeno, sin obtener mayores datos sobre el suceso reportado.
Como anécdota, los Cantores de Quilla Huasi repitieron en numerosas ocasiones que el Festival del Bombo es el único con espectáculo de platos voladores propios. Quedan dos interrogantes: ¿los hijos de Guido se despertaron con las luces del ovni? ¿El padre pudo conciliar el sueño esa noche?
