La jueza de Ejecución Penal N° 1, Alicia Elizabeth Cabanillas, denegó el pedido de libertad asistida presentado por el exintendente Enrique Aybar, quien continuará detenido en el Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, Capayán.
La jueza de Ejecución Penal N° 1, Alicia Elizabeth Cabanillas, resolvió este lunes no hacer lugar a la solicitud de libertad asistida presentada por el exintendente Enrique Aybar. La decisión se fundamenta en que la salida anticipada del condenado podría representar un riesgo para la víctima o para la sociedad, según las primeras informaciones.
Aybar purga una condena de seis años de prisión por el delito de «abuso sexual simple agravado por ser el encargado de la guarda», en perjuicio de una adolescente. La sentencia se cumpliría en diciembre de 2026, de acuerdo con fuentes judiciales.
El 18 de junio de este año, se conoció que el exjefe comunal de Puerta de Corral Quemado había solicitado el beneficio de libertad asistida. El 26 de junio, una nueva evaluación psicológica realizada a Aybar arrojó un informe desfavorable. El peritaje determinó que el condenado presenta una «evolución psicoemocional deficiente», con «dificultad o incapacidad para modificar sus esquemas mentales (…) o flexibilizar sus convicciones previas, con severas limitaciones en sus capacidades de procesamiento empático».
El informe también señala que Aybar muestra «un cuadro de anestesia emocional o desconexión frente al daño interpersonal, entendiendo a la misma como la incapacidad para registrar, conmoverse y experimentar de manera genuina el impacto psíquico y el sufrimiento generado en los demás». Además, se indica que el interno tiende a justificar el delito por el que fue condenado, buscando eximirse de responsabilidad, lo que demuestra que las estructuras de pensamiento que originaron su conducta violenta siguen activas.
La pericia agrega que Aybar recurre a una «victimización instrumental», utilizando sus problemas de salud y su situación familiar como una estrategia para desviar la atención y evitar confrontar la problemática de fondo. Se concluye que su capacidad actual para la reinserción social es precaria.
