En la previa de una nueva Marcha Federal Universitaria, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, aseguró que no hay recortes presupuestarios y atribuyó la protesta a un trasfondo político.
En la antesala de una nueva Marcha Federal Universitaria, el Gobierno nacional endureció su discurso frente a las protestas impulsadas por estudiantes, docentes y autoridades académicas. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, negó que existan recortes presupuestarios y sostuvo que la movilización tiene un trasfondo político.
“El problema no es un recorte, sino la discusión salarial con los gremios”, afirmó el funcionario en declaraciones radiales, donde además aseguró que la protesta “está construida emocionalmente sobre una mentira”.
Álvarez cuestionó también la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso y respaldada por sectores de la oposición y la comunidad educativa. Según explicó, nunca antes se había sancionado una ley específica para actualizar salarios de un sector en particular. La normativa establece que el Poder Ejecutivo debe actualizar los salarios de docentes y trabajadores no docentes en función de la inflación acumulada desde diciembre de 2023, medida por el INDEC.
Desde la administración de Javier Milei sostienen que los pedidos salariales exceden las posibilidades presupuestarias actuales. “Quieren aumentos del 50%”, señaló Álvarez, quien vinculó el conflicto con una disputa política contra el oficialismo. Además, defendió la vigencia del presupuesto aprobado para 2026 y remarcó que la discusión económica debe ajustarse a esa normativa y no a la ley impulsada por el Congreso.
Mientras tanto, el reclamo universitario continúa creciendo en todo el país con protestas por la pérdida del poder adquisitivo de docentes y denuncias por la falta de recursos para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas.
Fuente: El Liberal
