La separación de Adabel Guerrero y Martín Lamela suma nuevos capítulos. Ahora se reveló la identidad del supuesto tercero en discordia y Lamela rompió el silencio.
El escándalo por la separación de Adabel Guerrero y Martín Lamela sigue sumando capítulos y, lejos de apagarse, cada día suma un nuevo ingrediente. Cuando parecía que todo giraba en torno a versiones, apareció un nombre que cambió el eje por completo. Se trata de Rodrigo Alenaz, un hombre ajeno al mundo mediático que quedó en el centro de la escena como el supuesto tercero en discordia. Su irrupción no solo generó revuelo, sino que además terminó de instalar la polémica en todos los programas.
La bomba se activó en Puro Show, donde el periodista Pampito aseguró que el vínculo entre Guerrero y Alenaz no es reciente. Según explicó, llevarían cerca de dos meses viéndose, un dato que ya venía circulando, pero que ahora tomó fuerza pública. “Esa noche donde anunciaron que estaba separada de su marido, Rodrigo estuvo viéndola en ‘Sex’”, contó el conductor, marcando un punto clave en la cronología de los hechos. Esa presencia no habría sido aislada, sino repetida en distintas funciones.
Pero el dato más picante llegó después. “Es el director de Rotax, una empresa de automotores. Y de este lado viene el chimento, porque ambos estuvieron juntos en el Autódromo. Se están mostrando mucho tiempo juntos”, reveló Pampito, alimentando aún más las sospechas. En paralelo, Fernanda Iglesias aportó otro detalle sobre la reacción inicial de Adabel. “Dijo que le causaba gracia porque se imaginó a todas las mujeres del country diciendo ‘¿quién es?’”, relató, cuando todo todavía era un rumor. Además, el nombre de Valeria Archimó apareció como pieza clave en la historia, ya que habría sido quien los presentó. Así, el supuesto romance empezó a tomar forma con cada dato que salía a la luz.
Pero el verdadero impacto llegó con la palabra de Lamela, quien rompió el silencio. “No soy una persona de los medios pero a raíz de la información que circula en la prensa, quería aclarar la situación de mi familia”, dijo, marcando distancia. Luego fue tajante: “En los últimos meses ella tomó decisiones que no comparto y que rompieron la confianza de nuestra pareja”. Y cerró con un pedido contundente: “No vamos a dejar de ser una familia porque ella sigue siendo la mamá de Lola, que es lo único que me importa. Les pido a todos que por favor respeten nuestra privacidad y eviten amplificar información que solo va a lastimar a mi hija”. Así, con declaraciones fuertes y nombres propios, la historia quedó completamente expuesta.
