El actor Luis Brandoni fue despedido en una emotiva ceremonia en la Legislatura porteña y luego inhumado en el Cementerio de Chacarita, cumpliendo su voluntad de tener un velorio extenso y abierto al público.
La muerte de Luis Brandoni dejó un profundo vacío en el mundo del espectáculo argentino, pero también una historia conmovedora detrás de su despedida. Este mediodía, sus restos fueron inhumados en el Cementerio de Chacarita, en una ceremonia cargada de emoción y respeto, donde familiares, amigos y figuras del ambiente artístico dijeron presente.
Antes de ese momento, el actor había sido velado en la Legislatura porteña, un lugar emblemático que se abrió al público para que cientos de personas pudieran darle el último adiós. La decisión no fue improvisada, sino que respondió a un deseo personal del propio Luis Brandoni, que su entorno se encargó de cumplir.
La periodista May Martorelli, desde Mediodía Noticias, reveló detalles de ese pedido que tomó relevancia tras su fallecimiento. “Fue una decisión que se había tomado por parte de la familia, porque era el deseo de Beto que su velorio sea largo”, explicó, haciendo referencia al apodo con el que era conocido el actor.
Según se supo, Luis Brandoni había mencionado esa intención en distintas oportunidades, aunque no de manera formal. Sin embargo, sus seres queridos tomaron esas palabras como una voluntad clara y decidieron honrarla con una despedida que se extendió durante 12 horas.
La Legislatura se convirtió así en el escenario de una despedida masiva, donde el público pudo acercarse a rendir homenaje a uno de los artistas más queridos del país. La fila de personas que se acercaron a saludar reflejó el enorme cariño que generó a lo largo de su carrera.
Luego, el cortejo fúnebre avanzó hacia el Panteón de Actores en Chacarita, donde descansará junto a otras figuras destacadas de la cultura nacional. El traslado estuvo acompañado por aplausos y muestras de afecto que se repitieron a lo largo del recorrido.
Entre los presentes, se destacaron nombres como Carlos Rottemberg, Facundo Arana, Gabriel Goity y Guillermo Francella, quienes no ocultaron su emoción ante la pérdida. Todos coincidieron en recordar a Luis Brandoni no solo por su talento, sino también por su calidez humana.
Así, entre lágrimas, recuerdos y aplausos, el último deseo de Luis Brandoni se convirtió en realidad. Una despedida extensa, abierta y popular, tal como él la imaginaba, cerrando su historia con el mismo amor que supo cosechar durante toda su vida.
