La empresa, que abastece a firmas como Kappa y Reebok, busca reordenar su deuda para mantener la actividad productiva.
La empresa textil Fantome Group, proveedora de importantes marcas internacionales, inició un proceso de concurso preventivo de acreedores. La medida tiene como objetivo reorganizar sus pasivos financieros y garantizar la continuidad de su producción.
La firma, que manufactura indumentaria para marcas como Kappa, Reebok, Kevingston y Billabong, tomó esta decisión tras enfrentar dificultades financieras. El procedimiento, regulado por la ley, permite a la compañía negociar con sus acreedores un plan de pagos mientras sigue operando.
Este caso se enmarca en un contexto de desafíos para el sector textil a nivel nacional, donde varias empresas han buscado mecanismos legales para reestructurar sus deudas y sostener sus operaciones en el mercado.
