Víctor ‘Chirola’ Dumitru y Andrés Donato Chazarreta, referentes históricos del deporte local, compartieron anécdotas de sus enfrentamientos en la cancha y la profunda amistad que los une desde hace décadas, en una charla que repasó sus vidas y reflexionó sobre el fútbol de la provincia.
En un encuentro que combinó recuerdos deportivos y vivencias personales, dos históricas figuras del fútbol catamarqueño, Víctor Hugo ‘Chirola’ Dumitru y Andrés Donato Chazarreta, revivieron sus duelos en el campo de juego y narraron cómo forjaron una sólida amistad que perdura hasta hoy.
Donato, quien llegó a Catamarca hace 50 años, recordó los difíciles comienzos: «En Villa Cubas estuve un mes en una situación difícil cuando renunció Franco Cola y no había plata ni para comer; ahí compartí con el ‘Chirola’, que para mí es un hermano de vida». Dumitru, por su parte, destacó el vínculo que los une: «Andrés es mi compadre y mi amigo del alma».
Al hablar de sus enfrentamientos deportivos, Donato describió el estilo de Dumitru: «Él era terrible. Se retrasaba para recibir la pelota y te sacaba de zona. Te hablaba, te pellizcaba, te decía cosas para sacarte…». Dumitru, en tanto, reconoció la calidad de su rival: «[Donato] sabía dónde iba a llegar la pelota. Se dieron un par de cruces, pero uno tiene que saber comportarse dentro del campo de juego».
Durante la charla, recibieron un saludo del exárbitro Ángel de la Cruz, quien elogió la humildad de ambos. Los futbolistas le devolvieron el gesto con palabras de respeto y admiración.
La conversación también recorrió sus trayectorias fuera de Catamarca. Donato contó su paso por Gimnasia de Jujuy, una experiencia en Brasil y su posterior regreso para cumplir con el servicio militar. Dumitru relató su etapa en Salta, donde jugó junto a destacadas figuras, y su rol como fundador del sindicato de árbitros a nivel nacional.
Al ser consultados sobre el fútbol catamarqueño actual, ambos coincidieron en la necesidad de cambios. Dumitru señaló que «falta organización» y propuso la formación de una selección de jóvenes con técnicos experimentados. Donato fue más enfático: «No vamos a llegar nunca si el gobierno no se pone las pilas con el esponsoreo. Para armar un equipo profesional se necesita mucha [inversión]».
El repaso incluyó anécdotas de sus inicios, el contexto familiar de cada uno y el cariño por los clubes que los vieron jugar, cerrando un diálogo que mezcló la pasión por el fútbol con el relato de una amistad inquebrantable.
