Mirando al 2027
Busca acercamientos con Jalil, Jaldo y Sáenz para rearmar al peronismo.
lunes, 23 de marzo de 2026 00:31
lunes, 23 de marzo de 2026 00:31
El gobernador bonaerense Axel Kicillof avanza en una estrategia de ampliación del peronismo que coincide con la postura de Sergio Massa: integrar a los gobernadores del norte que mantuvieron acuerdos tácticos con el gobierno de Javier Milei para construir una alternativa nacional más amplia de cara a 2027.
La idea que comparten es evitar reproches públicos y priorizar la unidad del espacio antes de ordenar las diferencias internas, bajo la premisa de que sin volumen federal será difícil consolidar una mayoría electoral competitiva.
En ese marco, el mandatario bonaerense busca incorporar a dirigentes como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz, que ante las urgencias de gestión jugaron un rol clave en votaciones sensibles del Congreso durante el primer tramo de la gestión libertaria.
El objetivo es reforzar su perfil federal y evitar que su proyecto nacional quede limitado al conurbano bonaerense o al núcleo más cerrado del kirchnerismo.
La estrategia del gobernador se inscribe en la construcción del Movimiento Derecho al Futuro, el espacio con el que comenzó a desplegar una red política propia en distintas provincias y con el que busca sumar gobernadores, legisladores, intendentes y sindicatos a un frente opositor más amplio.
En ese recorrido empezó a plantear públicamente que la nueva etapa del peronismo debe convocar a todos los sectores que se ubiquen en la vereda opuesta al programa económico del Gobierno, incluso a dirigentes que acompañaron iniciativas oficiales como el Presupuesto, el RIGI o la reforma laboral.
Ese posicionamiento lo acerca a la línea política de Massa y del peronismo federal, pero lo diferencia de los sectores más duros del kirchnerismo referenciados en Máximo Kirchner, que cuestionan a los mandatarios provinciales por haber respaldado medidas centrales del oficialismo y los consideran funcionales al ajuste.
Frente a esa tensión interna, Kicillof intenta sostener un equilibrio con Cristina Fernández de Kirchner sin quedar encerrado en La Cámpora ni limitar su proyección nacional al territorio bonaerense.
En ese contexto, el acercamiento a los gobernadores del norte aparece como una pieza clave de su estrategia para construir volumen político propio, ampliar su base legislativa y consolidarse como un dirigente con proyección federal dentro del peronismo.
La apuesta es integrar a esos sectores en un armado opositor más amplio antes de que se ordene la discusión por las candidaturas, con la convicción de que la reconstrucción del espacio requerirá una coalición más extensa que la que hoy representa el núcleo duro del kirchnerismo.
Los movimientos empiezan a configurarse a medida que dirigentes de todas las vertientes del PJ coinciden en que si no se ofrece una propuesta superadora, será muy difícil recuperar Casa Rosada en 2027.
Se impone la necesidad actual pasa por construir y fortalecer un proyecto propio; ya que la crítica constante a Milei y el proyecto libertario demostró ser insuficiente para reconquistar al electorado nacional.
