El juez de Control de Garantías N°1, Santiago Ahumada Franzini, condenó a José Martín Aguilar a la pena de tres meses de prisión de cumplimiento efectivo y lo declaró reincidente por primera vez, en el marco de un juicio abreviado por dos hechos ocurridos entre enero y febrero de 2026, calificados como “robo en grado de tentativa” y “hurto simple” en concurso real y en calidad de autor.
La investigación estuvo a cargo del fiscal de instrucción N°6, Distrito Oeste, Facundo Barros Jorrat. En la audiencia, el representante del Ministerio Público Fiscal y el defensor oficial N°3, Miguel Nieva, arribaron a un acuerdo respecto de la pena, el cual fue presentado ante el magistrado.
Durante la audiencia, el juez escuchó los fundamentos de las partes y posteriormente al imputado, quien reconoció su responsabilidad penal. Tras ello, homologó el acuerdo y lo condenó por los delitos por los que llegó a juicio, imponiéndole tres meses de prisión efectiva, de cumplimiento inmediato, y declarándolo reincidente por primera vez. Asimismo, se solicitó que el condenado realice tratamiento por sus adicciones en el ámbito del Servicio Penitenciario.
Finalizada la audiencia, Aguilar fue trasladado al Servicio Penitenciario. La sentencia constituye antecedente penal computable.
Hechos
El 24 de enero de 2026, alrededor de las 10:40, Aguilar se presentó en la intersección de avenida Güemes y Misiones de esta ciudad capital. En esas circunstancias, introdujo su mano por la ventanilla del lado del conductor de un automóvil Fiat Palio que se encontraba estacionado, con su conductor en el interior, e intentó apoderarse ilegítimamente de una riñonera.
La maniobra fue advertida por el damnificado, con quien forcejeó, sin lograr consumar el hecho por razones ajenas a su voluntad, ya que fue aprehendido por personal policial interviniente.
El 26 de febrero de 2026, entre las 18:00 y las 18:15, Aguilar se presentó en un corralón ubicado sobre avenida Güemes Oeste al 480.
Aprovechando el descuido de los propietarios y empleados del local, sin ejercer violencia ni fuerza sobre las cosas, se apoderó de una bolsa de cemento de 25 kilogramos, marca Loma Negra, que se encontraba exhibida para la venta. Luego se retiró del lugar caminando por calle Villegas hacia el norte, con el elemento sustraído en su poder.
