El gendarme argentino Nahuel Gallo, de 33 años, llegó a la Argentina este lunes por la madrugada. Fue liberado el domingo por el gobierno venezolano, tras permanecer desde diciembre de 2024 —448 días— detenido por orden del régimen de Nicolás Maduro.
El joven excarcelado aterrizó en la Argentina a las 4.45 de la madrugada en un avión privado relacionado con la dirigencia de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y usado habitualmente por Claudio “el Chiqui” Tapia.
En Ezeiza fue recibido por su esposa María Alexandra Gómez, la ministra Alejandra Monteoliva y la senadora Patricia Bullrich, en medio de un importante operativo de seguridad. Además, se reencontró con su hijo Víctor.
“Acabo de hablar con Nahuel y puedo informarles que ya está volando hacia la Argentina. Estamos profundamente emocionados. Víctor podrá abrazar a su papá en pocas horas”, escribió ayer su mujer a través de las redes, donde también extendió palabras de agradecimiento.
El avión en el que regresó Gallo a la Argentina pertenece a Baires Fly, empresa que exhibe vínculos con Fred Machado, a través de uno de sus socios, Sergio Daniel Mastropietro, quien se encuentra relacionado con la firma de aviación. Asimismo, la compañía se asocia al titular de la AFA, Claudio “el Chiqui” Tapia, que suele recurrir a estas aeronaves para sus propios traslados o viajes oficiales. De hecho, fue el máximo ente del fútbol nacional el que emitió el primer comunicado oficial al respecto de la liberación del cabo primero, con la novedosa imagen del oficial excarcelado acompañado de autoridades del organismo.
“Expresamos nuestro más sincero agradecimiento a la señora presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su sensibilidad y disposición para atender esta situación, demostrando que el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria de esta envergadura”, indicó el texto que titularon “El fútbol, un puente humanitario”.
“Asimismo, reconocemos a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto que permitió este acercamiento, reafirmando que los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones”, prosiguió el texto publicado en la página de la AFA. Junto a Gallo, posan Luciano Nakis, prosecretario del máximo ente del fútbol argentino, y el jefe de relaciones institucionales de la Asociación, Fernando Isla Cáceres.
Por su parte, el presidente de la asociación que regula el fútbol argentino también realizó una publicación respecto de la liberación del gendarme. “Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL, hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia”, escribió Tapia..
En un segundo posteo, Tapia agregó: “El fútbol nos une, trasciende fronteras y demuestra que siempre es posible construir puentes para el entendimiento y la cooperación”.
El domingo por la noche, tras su discurso en el Congreso, Milei habló en LN+ y fue consultado sobre el tema. “Era una tragedia que nuestro gendarme estuviera secuestrado. Si vuelve por el motivo que fuera, por la gestión de Estados Unidos o Italia, o por el vehículo que puso otra persona, bienvenido. Acá lo importante es que Nahuel Gallo vuelva a estar con nosotros”.
Sobre las acusaciones y las causas de corrupción que salpican a Tapia, Milei deslizó, sin mencionarlo, que “se noqueará solo”. “Las cosas que veo son que cada cosa que hacen se ensucian más”, dijo.
En tanto, el titular del ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto, Pablo Quirno, se refirió a la liberación en las redes sociales: “Gallo fue liberado y ya se encuentra fuera de la República Bolivariana de Venezuela”.
“La República Argentina expresa su reconocimiento por las múltiples gestiones realizadas por países aliados que contribuyeron a ejercer la presión internacional necesaria para lograr su liberación. En particular, destaca el firme apoyo del Gobierno de la República Italiana, del Gobierno de los Estados Unidos de América, así como también de la organización no gubernamental Foro Penal, cuya labor en la defensa de los derechos humanos resultó fundamental, y tantas otras personas e instituciones que colaboraron desde el anonimato para llegar a esta deseada liberación”.
El Gobierno insistió en que Argentina continúa exigiendo al régimen venezolano “la inmediata liberación del ciudadano argentino Germán Giuliani, así como de todas las personas privadas de su libertad por razones políticas”.
“¡Nahuel Gallo está volviendo a casa! Esta victoria es de todos los que lucharon por su libertad, en cada una de sus formas. El gendarme argentino estará pronto en Argentina y reunido con su familia», celebró la senadora libertaria Patricia Bullrich.
Gallo prestaba servicio en Mendoza y residía en la localidad de Uspallata antes de su detención. Al momento de ser arrestado, en la frontera entre Venezuela y Colombia, se encontraba de licencia para visitar a su familia. La Cancillería argentina había indicado entonces que las autoridades venezolanas lo acusaban de espionaje.
En aquel momento, luego de días de incertidumbre sobre su paradero y del reclamo de sus allegados para que interviniera el Gobierno argentino, las autoridades del país caribeño informaron que estaba alojado en el penal El Rodeo I.
