La Cámara Penal N°3 otorgó la suspensión del juicio a prueba (probation) a un hombre imputado por los delitos de hurto simple en grado de tentativa, calificado por escalamiento, y amenazas simples, en concurso real y en calidad de autor.
En la audiencia intervino el fiscal ante la Cámara Penal N°3, Miguel Mauvecín (foto de portada), mientras que el imputado contó con defensa particular. El juez Jorge Palacios homologó el acuerdo y fijó el plazo del beneficio en un año.
El fiscal prestó conformidad al considerar que se cumplían los requisitos legales. Los delitos atribuidos admiten condena condicional, el imputado no registra impedimentos formales y ofreció una reparación económica a las víctimas. Desde el Ministerio Público destacaron que la salida alternativa evita el juicio oral bajo condiciones estrictas y control judicial.
La defensa solicitó la probation como mecanismo de resolución alternativa. Señaló la voluntad del imputado de reparar el daño y someterse a reglas de conducta. Además, sostuvo que la medida resulta proporcional a la entidad de los hechos.
Al resolver, el juez Palacios entendió que se encuentran reunidos los requisitos previstos en el Código Penal. Consideró que la propuesta incluye pautas concretas orientadas a la reparación del daño y a la prevención de nuevos hechos.
Condiciones impuestas
Como parte de la probation, el imputado deberá:
- Cumplir reglas de conducta fijadas por el tribunal.
- Abstenerse de consumir bebidas alcohólicas y estupefacientes.
- Resarcir económicamente a las víctimas.
- Prestar servicios comunitarios en el Hospital San Juan Bautista, una vez por semana durante tres horas.
El incumplimiento de estas condiciones podrá derivar en la revocación del beneficio y la reanudación del proceso penal.
Los hechos
Según la imputación, el 25 de abril de 2025, antes de las 21, Juan Gonzalo Vega ingresó al patio trasero de una vivienda del barrio Malvinas Argentinas con la intención de apoderarse de elementos. No logró concretar el hecho porque los moradores lo sorprendieron. Tras huir por paredes y techos linderos, un vecino lo redujo y lo entregó a la Policía.
Al día siguiente, mientras permanecía retenido por un particular, el imputado habría amenazado a una de las víctimas. Le manifestó que regresaría a su domicilio y que “iba a cobrar”, lo que le generó temor.
Las conductas fueron calificadas como hurto simple en grado de tentativa, calificado por escalamiento, y amenazas simples, en concurso real.
