El gobierno de Javier Milei negocia contrarreloj con el de Donald Trump para ver cómo continuará el Acuerdo de Comercio e Inversiones firmado el 4 de febrero entre la Argentina y los Estados Unidos. El fallo de la Corte Suprema norteamericana del viernes último desautorizó a Trump a la fijación de aranceles basados en la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) de 1977 y abrió un frente técnico inesperado sobre el entendimiento bilateral que está basado sobre la misma ley invocada el 2 de abril.
En la Casa Rosada admiten que el tema está bajo revisión. «Estamos ajustando todo eso», señalaron a iProfesional, y aclararon que todavía no hay definiciones sobre qué parte de la lista de aranceles recíprocos deberá eventualmente revisarse.
El acuerdo seguirá vigente en materia de reglas para futuras inversiones, regulaciones, controles aduaneros, sanitarios y fitosanitarios —capítulos que la Argentina aceptó y que favorecen a los Estados Unidos—, pero el capítulo arancelario quedó en una zona de análisis.
Por lo tanto se abren tres interrogantes duros e inquietantes para la relación bilateral:
- Si Milei enviará al Congreso el acuerdo de Comercio para su ratificación. Lo podría hacer para dar una señal de respaldo a Trump, pero se enfrentaría a la Corte norteamericana y la oposicion podría congelarlo a la espera de precisar ese fallo.
- Se discute el nombramiento de Esteban Mazorati como nuevo agregado comercial en la embajada argentina en Washington para poner en marcha el acuerdo. Su nombre está en danza en el Ministerio de Economía de Luis Caputo.
- Las empresas argentinas y norteamericanas quieren que el acuerdo cobre vigencia cuanto antes para poner en marcha el comercio bilateral, pero admiten que habrá «ajustes». Lo señaló un comunicado de la American Chamber (Amcham) que reclamó «previsibilidad».
El presidente de la Amcham, Alejandro Díaz, dijo a iProfesional que «hay sustitución de aranceles. Desapareció el arancel que estaba fijado originalmente en el acuerdo, por el fallo de la Corte Suprema, pero fue reemplazado o sería reemplazado -estamos esperando la comunicación final- por los aranceles fijados por la sección 122 que se aplicará a todos los países que define el gobierno americano». Esos aranceles fijados por la sección 122 son del 15% según anunció el propio Trump.
El razonamiento de Díaz continúa: «Ergo la analogía es que 275 productos que están incluidos en el acuerdo eximían del arancel que fue eliminado por la Corte Suprema entonces entendemos que tambien deberían estar eximidos los nuevos aranceles puestos por la sección 122, es nuestra interpretación».
El directivo de Amcham admite que «hay que resolverla probablemente requiera un ajuste adicional al acuerdo, pero es uno de los temas que recien el jueves tendremos más claro. El segundo tema tiene que ser aprobado por el Congreso argentino».
La resolución del máximo tribunal, redactada por su presidente John Roberts, fue categórica: la IEEPA «no alcanza» como autorización clara del Congreso para que el Presidente imponga aranceles de «monto, duración y alcance ilimitados», sea para subirlos o bajarlos.
El pronunciamiento invalidó la suba de aranceles dispuesta el 2 de abril de 2025 —el denominado «Día de la Liberación»— cuando Washington elevó tarifas a China, la Unión Europea, el Reino Unido, Brasil y otros países invocando esa norma de emergencia, la IEEPA. La Corte planteó que no existe tal emergencia ahora y que Trump no tiene competencias delegadas por el Congreso.
En los Estados Unidos, los fallos de la Corte no son optativos. El punto sensible es que la rebaja de aranceles prevista en el acuerdo con la Argentina también se apoya en esa misma resolución del 2 de abril, basada en la IEEPA. Es decir, la herramienta jurídica que sirvió para aumentar aranceles fue la misma utilizada para reducirlos.
Desde la Cancillería describen el clima en Washington con una frase que resume la incertidumbre: «El presidente Trump dijo que algunos acuerdos siguen y otros no. ¿Cuáles? Vamos viendo». El canciller Pablo Quirno negocia en el más absoluto hermetismo.
¿Continuarán las rebajas arancelarias otorgadas por EE.UU. a Argentina?
El principal interrogante es si continúan vigentes las rebajas arancelarias que Estados Unidos otorgó a 1.675 posiciones arancelarias argentinas, en su mayoría con arancel cero, dado que se fundamentan en la resolución del 2 de abril basada en la IEEPA. El propio acuerdo bilateral establece:
«Estados Unidos no aplicará la tasa arancelaria ad valorem adicional (…) según lo dispuesto en la Orden Ejecutiva 14257 del 2 de abril de 2025…»
Y agrega: «Estados Unidos aplicará un arancel recíproco de cero (…) de conformidad con la Orden Ejecutiva 14360 del 14 de noviembre de 2025…»
Además, fija que para el resto de las mercancías la tasa adicional «no será superior al 10 por ciento» conforme al mismo decreto cuestionado.
Si la Corte limitó la facultad presidencial para actuar bajo esa base legal, el alcance sobre las reducciones arancelarias también queda sujeto a interpretación. «No sé cómo te libera 1.675 posiciones si la Corte dijo que no puede subir bajo la IEEPA y la resolución del 2 de abril. Y tampoco bajarte aranceles», señaló a iProfesional una fuente con experiencia en comercio exterior.
Los productos que no se verían afectados
No todos los aspectos comerciales están alcanzados por el fallo. La ampliación de la cuota a arancel cero para 80.000 toneladas de carne argentina se realizó mediante una proclamación presidencial con sustento en la Sección 404 de la Ley de Implementación de la Ronda Uruguay (URAA) y la Sección 604 de la Ley de Comercio de 1974, que habilitan modificar contingentes agrícolas ante insuficiencia de oferta interna.
Tampoco se retrotraería la suba de aranceles al 50% para las exportaciones argentinas de acero y aluminio, dispuesta bajo la Resolución 232 por razones de seguridad nacional, un ámbito donde el Presidente conserva atribuciones específicas.
«La afectación viene por el lado del cuadro arancelario, que se hizo sobre una facultad que el Presidente no tenía, e implica posiblemente una rediscusión de esa parte del acuerdo», admiten fuentes oficiales.
La posición de AmCham, frente al fallo judicial y los aranceles
En medio de la discusión, la American Chamber Argentina (AmCham), presidida por Alejandro Díaz, difundió un comunicado en el que sostuvo: «El fallo judicial, en principio, no debería tener incidencia directa sobre dicho acuerdo, entendemos que quizás amerite algún ajuste adicional».
La entidad remarcó que el acuerdo bilateral contiene compromisos que trascienden la cuestión arancelaria y recordó que se encuentra pendiente de aprobación legislativa en la Argentina y de notificación institucional ante el Congreso estadounidense.
En cuanto al impacto comercial, AmCham detalló que:
- Se mantiene la eliminación por parte de Estados Unidos de aranceles recíprocos sobre 1.675 productos, junto con el trato de Nación Más Favorecida (NMF), además de la ampliación sustancial del cupo de carne bovina. Pero no explicó porqué se mantienen las 1.675 rebajas si la Corte las invalidó por estar basadas en la IEEPA.
- Los demás productos podrían enfrentar un recargo temporal del 10% ad valorem bajo la Sección 122, previsto para situaciones de desequilibrios en la balanza de pagos, con carácter transitorio (hasta 150 días, salvo extensión legislativa) y con efecto desde el 24 de febrero de 2026.
- El recargo contempla múltiples excepciones —energía, ciertos productos agrícolas, farmacéuticos, minerales críticos, bienes aeroespaciales y sectores estratégicos— que atenúan su alcance general.
AmCham subrayó que se trata de «un escenario dinámico que requiere seguimiento cercano» y reafirmó la importancia de brindar «previsibilidad» al comercio bilateral. No muy distinto de lo que sostiene la Casa Rosada, aunque en el Gobierno reconocen que aún restan precisiones jurídicas.
Estados Unidos y Argentina evalúan si enviaran el acuerdo a sus respectivos Congresos
Otro eje de discusión es si ambos gobiernos enviarán el acuerdo a sus respectivos parlamentos. En la Argentina, el Poder Ejecutivo evalúa esa posibilidad. «El acuerdo sigue vigente. Se ha negociado de buena fe y lo van a honrar. Puede haber modificaciones según el fallo. Hay que aclarar un poco todo esto«, afirmó un alto funcionario.
El eventual envío al Congreso implicaría también la ratificación de tratados vinculados a la protección de patentes, marcas y propiedad intelectual contemplados en el entendimiento bilateral.
Pero en Balcarce 50 admiten que todavía no hay definiciones. «No tenemos 100% de certeza aún», señalan, mientras avanzan las conversaciones técnicas con Washington para determinar si el capítulo arancelario requiere ajustes previos.
El frente diplomático y la designación de Esteban Marzorati
En paralelo, el Gobierno impulsa la designación de Esteban Marzorati como agregado comercial en la embajada argentina en Washington, encabezada por Alec Oxenford. Ex secretario de Industria y Comercio durante la gestión de Luis «Toto» Caputo, es definido en el oficialismo como un funcionario «intachable», «muy técnico» y con amplia experiencia en comercio exterior. La implementación del acuerdo sería una de sus principales tareas.
«El acuerdo está firmado y se va a cumplir por ambas partes», sostienen en lo más alto de la Casa Rosada. Sin embargo, el fallo de la Corte introdujo un elemento institucional que obliga a revisar la arquitectura jurídica del capítulo arancelario.
Por ahora, las conversaciones continúan. Y el envío al Congreso —si finalmente ocurre— dependerá de cómo se despeje esa incógnita central: si la reducción de aranceles puede sostenerse bajo una base legal que la propia Corte Suprema decidió acotar.
