domingo, 15 de febrero de 2026 09:05
El abogado penalista Leonardo Sigal respaldó la reforma de la Ley Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, iniciativa que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados, aunque fue más allá al sostener que “hasta podría bajarse a los 12 años” si se comprueba que el menor comprende la criminalidad de sus actos.
Sigal afirmó que la edad en sí misma no es determinante si existe un informe psicológico que acredite que el adolescente distingue entre el bien y el mal. “Si el sistema judicial le hace un informe psicológico al chico y se comprueba que es consciente del hecho, listo, ya es punible”, señaló.
No obstante, el letrado advirtió que el debate no puede agotarse en la modificación del rango etario. “El sistema judicial está colapsado. Hay que saber cómo lo van a reglamentar y dónde los van a alojar”, planteó, al tiempo que cuestionó la falta de infraestructura penitenciaria y la superpoblación carcelaria.
Sigal expresó su preocupación por el destino de los menores en conflicto con la ley penal. “¿Van a ir con adultos procesados o condenados? Ya deberían estar separados y no se puede porque no hay lugar en las cárceles. Las fiscalías no dan más con las causas y encima ahora les aumentás el rango etario”, advirtió.
También fue crítico con la situación de los institutos de menores, a los que describió como establecimientos con serias deficiencias edilicias y escaso personal. “Es un depósito de chicos. No tiene policías ni servicio penitenciario porque es pedagógico. Se quedan porque quieren; el que se quiere ir, se va”, sostuvo.
Para el penalista, el eje debe estar puesto en la rehabilitación. “Al pibe lo tenés que resocializar. Introducirlo en el sistema educativo, que termine la primaria o secundaria o que aprenda un oficio. Tenés que mostrarle que su vida vale, para que después valore la tuya también”, explicó.
En ese sentido, ejemplificó que un menor de 14 años condenado a cinco años por un robo agravado podría recuperar la libertad a los 19. “¿En qué condiciones lo querés en la calle? ¿Resocializado o hecho una furia?”, cuestionó.
Sigal sostuvo que Argentina necesita una “política criminal de Estado para los próximos 20 años”, centrada en educación y prevención. “Con que logres rehabilitar al 50% de los pibes ya ganaste. El sistema penitenciario se agota antes con la educación y la escolarización”, afirmó.
Asimismo, pidió modificar de manera urgente la Ley de Salud Mental al considerar que dificulta el tratamiento de adicciones y cuadros psiquiátricos complejos. “Tiene que haber centros para tratar las adicciones. Las cárceles no se llenan solas, siempre hay un motivo social”, remarcó.
En el cierre, el abogado —quien defendió a un empleado municipal en una causa que terminó con la condena en suspenso del cantante L-Gante— señaló que la marginalidad y la falta de oportunidades alimentan el delito juvenil. “Cuando el chico ve al narco paseando en un BMW, cree que es lo único a lo que puede aspirar. Si siente que su vida no vale nada, ¿cómo va a valorar la tuya?”, concluyó.
