Tras una extensa sesión y luego de negociaciones con gobernadores y sectores sindicales, el Senado aprobó por mayoría el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno. La iniciativa ahora deberá ser tratada en la Cámara de Diputados.
Maratónica sesión
El oficialismo logró aprobar en el Senado la media sanción de la reforma laboral, uno de los pilares del programa económico del Gobierno. La votación se dio luego de intensas negociaciones con gobernadores y sectores de la conducción sindical, que derivaron en modificaciones al proyecto original para garantizar los apoyos necesarios, como el sostenimiento de la caja sindical o la escala del impuesto a las ganancias. Pero manteniendo dentro del proyecto reaccionario ataques a derechos laborales como el banco de horas, la eliminación de la ultraactividad con prórroga automática, las vacaciones fraccionadas por exigencias patronales, pago menores por indemnización frente a un despido, pagos menores si un trabajador se enferma, ataques al derecho de huelga y de asamblea, ataques a estatutos y otras cuestiones centrales.
La votación, que se produjo en horas de la madrugada del jueves, dio como resultado 42 votos a favor, compuestos por los bloques de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO y algunos sectores del peronismo provincial, y 30 votos en contra. Para entretejer los acuerdos necesarios para la media sanción, el Gobierno no solo cedió a intereses particulares en el texto, sino que también tuvo que negociar los ingresos con las provincias, en un nuevo capítulo de gestiones clientelares con los gobernadores.
La iniciativa avanza bajo el argumento de “modernizar” el mercado de trabajo, pero consolida un esquema de mayor flexibilización, habilita nuevos mecanismos que debilitan la estabilidad laboral y abre la puerta a un deterioro de convenios colectivos.
Te puede interesar: Cele Fierro. “Con esta reforma pierden los trabajadores”
La sesión estuvo marcada por la movilización de trabajadores en las inmediaciones del Congreso, donde se desplegó un fuerte operativo de seguridad que reprimió salvajemente a quienes se movilizaron, dando como resultado que al menos 14 personas fueran detenidas y 15 resultaran heridas.
La media sanción representa una nueva ofensiva del Gobierno contra derechos históricos de la clase trabajadora. Otra vez demuestra el rol traidor y conciliador de la dirigencia de la CGT, que taponó el paro, impidiendo una movilización mayor y negoció artículos por debajo de la mesa.
Te puede interesar: Frente al Congreso. Ana Paredes Landman contra la reforma laboral
Este es el primer round, ahora la discusión pasará a la Cámara de Diputados, donde el oficialismo buscará convertir en ley esta reforma, que nuevamente enfrentaremos y denunciaremos en las calles, exigiendo la necesidad de plan de lucha y un paro general.
Es importante que los sectores como la UOM, Aceiteros, ATE, entre otros, que se agruparon en forma crítica a la dirección central de la CGT, impulsen en todos lados nuevas acciones y desde el Garrahan y el Cabildo Abierto, junto a otras organizaciones que se reúnen allí, se va a continuar enfrentando esta reforma, denunciando también las amenazas de despidos e impulsando nuevos cabildos.
Desde el MST en el Frente de Izquierda, que vino realizando una intensa y activa campaña en todo el país contra esta reforma laboral esclavista, anunciaron que redoblaran la pelea en la calle y en cada lugar de trabajo, frente a la sesión que en semanas habrá en diputados. Y también serán parte con fuerza, de la campaña nacional contra las amenazas de despidos y suspensiones en el Garrahan.
